jueves, 14 de noviembre de 2013

¿Industrias en vía de extinción? ¿O resistencia al cambio?

Mi entrada de hoy nace a partir de una reflexión que me hice hace un tiempo.  Pero que ayer volvió a mi mente gracias a una cuña de radio que oí mientras manejaba. Muy inquieta me pregunté:  ¿Cuantas empresas, sectores e industrias enteras deberán desaparecer todavía por resistirse al cambio?

Presenciamos la muerte de BlockBuster Video y Tower Records a nivel mundial, todos los días vemos empresas en el mundo del entretenimiento fusionándose unas con otras, disqueras cerrando oficinas o en estos procesos de fusión. Creo (sin mucho miedo a equivocarme) que podemos hablar de una crisis en la industria del entretenimiento.  Y estoy segura de que los ejecutivos de esta industria me darían la razón.
¿Pero por qué llegaron a esta crisis? Sin duda puede que haya unos factores macroeconómicos que no podemos desconocer en los mercados de los países del primer mundo y por supuesto todos mencionarían la llegada de internet y la piratería. Pero en mi opinión, si bien todo lo anterior es cierto, también hay una resistencia al cambio que en vez de permitirles adaptarse y rediseñar su negocio, contribuyó a que hoy hayan desaparecido o estén luchando por sobrevivir.

Recuerdo hace más o menos 8 años cuando tuve mi primer Ipod.  Yo era de esas que compraba CD's en Tower Records.  Cabe anotar que los reproductores de MP3, en ese momento ya representaban un cambio en la forma en la que consumíamos música.  Ya no debíamos cargar 15 cd's entre el carro, en un aparato que se doblaba como un acordeón o que estaba lleno de páginas con los diferentes CD's y que para poder escoger el que queríamos oír, debíamos esperar al próximo semáforo o hacer toda serie de malabares para manejar y buscar el CD que queríamos oír, simultáneamente.
En mi opinión, la industria de la música en este momento debió comenzar a entender el cambio y mirar como podía adaptarse a él, pero sobretodo como iba a participar de esta nueva realidad.  Por el contrario, las disqueras comenzaron a poner programas anticopia en los CD's que nosotros comprábamos.  El problema: uno pagaba unos derechos para poder tener la música pero sólo la podía tener en el CD.  No tengo claro si ellos pensaron que con esto iban a evitar el crecimiento en el mercado de los reproductores MP3 o si estaban tratando de asegurarse de que la gente tuviera que comprar los CD's. Ninguno de los dos caminos les funcionó.  Creo que todos tenemos o hemos tenido un reproductor MP3 en los últimos años y al final la gente comenzó a bajar música gratis.  El peor de los escenarios para las disqueras.  Eso explica un poco la situación actual.

A BlockBuster no le fue mejor.  Sucedió algo similar.  El primer cambio al que yo creo que la compañía debió haber respondido y haberse adapatado fue el PPV de la televisión por cable.
La gente ya no debía salir de su casa para consumir películas fuera del cine, (no podemos olvidar que el cine es un plan).  En este momento BlockBuster tenía una "ventaja" (que a mi manera de ver era una forma de ganar tiempo mientras redireccionaba el negocio para adaptarse al cambio) y ésta era que ellos tenían la exclusividad de las películas justo después del cine y antes de que salieran en PPV.  Esto de alguna manera garantizaba un pedazo de la torta para todos. Pero el redireccionamiento nunca llegó y ya conocemos el final.  ¿Donde fue que el modelo de la repartición de la torta falló? Cuando llegó nuestro amigo internet con nuevas opciones de compra de películas en línea.  Rápido, seguro, barato y sin necesidad de moverme de mi casa.  ¿No creen ustedes que Blockbuster pudo haber montado una plataforma digital antes que los demás y salvar su negocio?

Como hablar del pasado es tan fácil, ahora si les cuento de que se trataba la cuña de ayer. Es sobre lo que creo que es otra industria en potencial vía de extinción.  La buena noticia es que no se ha extinguido, así que todavía tienen la oportunidad de adaptarse y salvar su negocio.
La cuña de ayer, era hecha por Anato y hacía énfasis en los beneficios de usar una agencia de viajes. Su promesa de valor se basaba en que hay cosas que solo se pueden hacer a través de las agencias de viajes y que si uno quiere estar tranquilo de que todo en su viaje suceda como debe suceder, en vez de encomendarse a todos los santos, debe encomendarse a una agencia de viajes.  Como comentario al margen, el concepto de la cuña me gustó.  La ejecución me pareció divertida. Pero ni con todas las cuñas del mundo van a poder parar el cambio.
Es una realidad que cada día más, la gente consume internet. Cada vez se siente más segura comprando por internet, y tristemente la generación que todavía desconfía, ya se está volviendo mayor dando paso a generaciones familiarizadas con la web o que nacieron en la época del internet.

Yo pienso que las agencias de viajes pueden seguir creando valor, sosteniendo su negocio y garantizando su supervivencia siempre y cuando entiendan que su consumidor y el mercado cambiaron.  Un consejo para un viaje de alguien que sabe, será bien recibido.  ¿Pero que tal si las agencias se transforman también en agencias digitales?  Que pasa si yo ya no tengo que salir de mi casa para poder armar mi paquete y tener la tranquilidad y el respaldo de una agencia de viajes?
Estuve viendo la página web de una de la agencias de viajes más importantes del país, y veo esbozos hacia este camino.  A pesar de esto, todavía siento que no han podido crear esa misma confianza que el usuario tiene con su agente de viajes.  Esa familiaridad que "pepito" siente cuando llama a la agencia y le contesta "perencejo" (su agente de viajes hace años) que sabe como viaja, que le gusta y a donde ha ido.  Mejor dicho, LO CONOCE.  Creo que es aquí donde está el desafío para esta industria.

En mi opinión, el negocio debe comenzar a redireccionarse. Deben capitalizar las oportunidades que el mundo digital ofrece y aprovechar el know how de tantos años de experiencia.  El cambio está ahí y camina más rápido de lo que pensamos.

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