jueves, 6 de marzo de 2014

Publicidad y Política: Disciplinas Excluyentes?

Hoy quiero tratar uno de los temas probablemente más "de moda" en este momento y a la vez uno de los que menos me gusta: La política.   Si bien la política no es lo mío y definitivamente no voy a entrar en disputas ni controversias en cuanto a los candidatos y sus propuestas, ni si se debe votar por el uno o por el otro, si quiero abordar un tema con el que he sido reiterativa últimamente y es el de la publicidad política de estas elecciones.

Si bien la publicidad política siempre ha existido (o por lo menos formalmente desde Hitler), dentro de mi recuerdo,  la incursión del recurso creativo dentro de las campañas políticas en Colombia se dio con gran fuerza en las elecciones presidenciales de 1998 en las que ganó Andrés Pastrana.  Recuerdo que una agencia muy reputada hizo la campaña de Pastrana y fue una campaña muy impactante.  Impactante no solo por lo fuerte del mensaje dentro del contexto en el que se encontraba el país, sino por el riesgo que asumieron al dar un paso que antes nadie se había atrevido a dar.  Utilizaron un murphy (la transformación de una cara a otra) que terminaba en la cara del presidente de la época, para simbolizar que el otro candidato sería "más de lo mismo" y utilizaba un jingle que apoyaba el concepto diciendo "el cambio es Andrés."  La campaña en su momento dio mucho de que hablar y cambió el estilo de hacer publicidad política.

Con esta premisa y teniendo en cuenta de que de alguna manera hay algo de camino construido, quiero manifestar mi sorpresa con la calidad de la publicidad de las elecciones que se adelantan.  Me ha parecido que la publicidad de todos los candidatos sin excepción, se caracteriza por la pobreza.  La pobreza en la producción, la pobreza en el mensaje, la pobreza en el recurso creativo y la pobreza en la ejecución.  Al punto, que en mi humilde opinión,  el mejor concepto (o el menos malo) lo tiene el partido Cambio Radical con su campaña de "Bogotá necesita un cambio radical."  Aunque desde mi punto de vista no son más que frases vacías que llevamos oyendo desde siempre en política, (increíble el parecido con el slogan de la campaña de 1998 que cité antes, no?),   por lo menos de alguna manera veo algo de recurso creativo donde lo coloquial encuentra un punto de unión con el nombre del partido.

Gracias a este panorama, me nace una reflexión:  ¿Qué pasa con las agencias de publicidad,? ¿quien asesora a los partidos políticos en mercadeo y comunicación,?  ¿Quién hizo el brief para la agencia,? ¿Hay alguien profesional detrás de todo esto, guiando a la agencia?  Creo que no.

Muchos dirán que hay un exceso de regulación en lo que se puede hacer y decir y que eso dificulta el uso del recurso creativo y en consecuencia va en detrimento de la calidad,  pero estoy segura de que esa no es la verdadera razón detrás de la publicidad desastrosa que hemos tenido que aguantar durante estas elecciones.  Debemos tener en cuenta que son muchas las industrias que trabajan bajo regulaciones muy fuertes.  Una de ellas es la industria farmacéutica; que tiene prohibiciones expresas en cuanto  a los mensajes publicitarios que puede utilizar, pero no por esto compromete la calidad y contenido de sus mensajes.  

Por otro lado es bueno recordar que la publicidad en Colombia está regulada y una de las reglas del juego más famosa es la de la transparencia y claridad que debe tener el mensaje.  Cuando esto no se da,  incurrimos en la famosa publicidad engañosa de la que todos hemos oído hablar.  ¿Qué pasa con la regulación de la publicidad política,? ¿quien la está regulando? Lo pregunto porque en mi humilde opinión en estas elecciones hemos tenido que ver hasta publicidad engañosa.  ¿Si las elecciones son el domingo, como se repara el daño que para la competencia puede generar un mensaje engañoso y de competencia desleal?  No se si saben de qué estoy hablando, pero para los que no hayan tenido el "gusto" de ser impactados por este mensaje, les cuento que Roy Barreras del partido de la U, en una cuña dice abiertamente a los simpatizantes del Centro Democrático que si están con ese partido, entonces deben votar por la U y hay un comercial que dice que el Partido de la U es el partido de Uribe, y luego menciona otra cantidad de apellidos diferentes.  Esto es querer hacer incurrir al consumidor (en este caso al elector) en error aquí y en cualquier parte.

Como Especialista y Consultora en Mercadeo que soy, no puedo negar mi dolor con la profesión, con el ejercicio profesional que veo de quienes han participado desde el mercadeo y la publicidad en estas elecciones y mucho menos puedo apartarme de la ética.  No podemos olvidar que somos influenciadores, que tenemos el privilegio de conocer el comportamiento del consumidor, de comunicarnos con las masas, con los nichos, con nuestro target.  Pero este privilegio necesariamente debe traer intrínseca la responsabilidad. La responsabilidad con nosotros, con la profesión pero sobre todo con nuestros consumidores.

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